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Tartamudez Tartamudez Sonidos Para Corregir

Los ejercicios que se realizan durante el curso se basan en tres sonidos no aprendidos que podrìan causar el bloqueo. El tartamudo está acostumbrado a poner el acento en las consonantes, por lo que la oración se interrumpe y es entonces cuando aparece la posibilidad del bloqueo. La aparición del bloqueo también puede depender de otros factores, tales como: la ansiedad, el interlocutor, la situación ambiental y el estado emocional. Reflexionemos ahora sobre el aspecto puramente técnico: ¿el bloqueo surge al inicio o en el reinicio ? 

¿Cuáles son los ejercicios?

1. Vocal final – vocal inicial

Esto es, cuando nos encontramos con dos vocales cercanas pero que pertenecen a dos palabras distintas; es decir, cuando una palabra termina con una vocal y la palabra sucesiva también comienza con una vocal.

Fue interesante
En estos casos, los tartamudos separan las dos vocales haciendo una pequeña interrupción entre la palabra “fue” y la palabra “interesante”. Cuanto más aumenta el nivel de nerviosismo, más se intensifica la separación entre ambas palabras y, por consiguiente, aumenta también la posibilidad de que se produzca una repetición o una interrupción de la “i” en el reinicio (reinicio causado por la interrupción entre la primera y la segunda vocal), la cual prácticamente permanece en la garganta. El objetivo del curso es reeducar este sonido restaurando su producción natural.

2. Doble vocal:

Cuando hay dos vocales juntas dentro de una misma palabra.                                                          

Bueno                          

El tartamudo, en una frase de este tipo, tiende a enfatizar erróneamente la “b”, en lugar de poner el acento sobre la vocal sucesiva. Es claramente un caso particular y hay excepciones, pero cada vez que se encuentran dos o más vocales dentro de una misma palabra (guapo, automóvil, diaria, mío), los tartamudos están acostumbrados a poner el acento en la consonante que precede al par de vocales, forzando y/o prolongando dicha consonante.

3. “R” precedida por consonante:

Preguntar

Cada vez que una “R” está precedida por otra consonante, el acento se debe poner sobre la “R”; sin embargo, los tartamudos se centran en la consonante que la precede -en este caso la p-. El problema se acentúa si después de la “R” hay una vocal cerrada – la “o” o la “u”-.

¿Cómo fueron individualizados?

Giuseppe Coppola se grabó con una cámara de video y luego comparó su discurso con el de Vittorio Gassman mientras interpretaba La Divina Comedia. Al comparar ambos videos, pudo estudiar las diferencias que había entre ellos. Más allá de los bloqueos, se dio cuenta de que sus discursos se diferenciaban precisamente en estos tres acentos, por lo que, en los días siguientes, pudo comprobar cómo, a su vez, estos eran la causa de las interrupciones que tenía al hablar. Interrupciones que propiciaban la aparición del bloqueo. Decidió entonces tratar de solucionar estos acentos para ver qué sucedía.

De este modo, comenzó a trabajar su método para dejar de tartamudear con un enfoque innovador, ya que anteriormente todos los estudios habían atribuido la tartamudez únicamente a los sonidos consonánticos. Solucionando los tres acentos estudiados, se dio cuenta de que todas las demás consonantes problemáticas no creaban ningún problema. Para aquellos que han participado en otros cursos, estos ejercicios no supondrán ninguna novedad, ¿por qué?
A lo largo de estos años, muchos cursos han enseñado estos mismos ejercicios; sin embargo, no han tenido en cuenta que el uso incorrecto de dichos ejercicios crea la ilusión de haber dejado de tartamudear. De hecho, si se utilizan únicamente como un truco para camuflar o superar los bloqueos, solo funcionarán al principio, por lo que después de poco tiempo, se volverá nuevamente a tartamudear.

A lo largo del curso y después del mismo, el metrónomo no se utilizará. El uso de un dispositivo externo fue, en el pasado, la clave para comprender el principio lógico de pensar sin bloqueos. Actualmente, este mismo principio se concreta en el uso de un lenguaje que sigue los mismos tiempos utilizados en el habla de los normohablantes.